Gremio de Cazadores · El Aguijón · «La Loba de la Cicatriz»
Apex Syndicate
En pocas palabras
Apex Syndicate es el Gremio de Cazadores, uno de los cinco Gremios, que no son de ningún bando. Nació la noche en que los biólogos del Arca Aurora se hicieron cazadores, y hoy controla la fauna salvaje. Su ley: matar lo necesario y dejar lo suficiente.
No cazamos para vaciar el bosque. Cazamos para que el bosque siga teniendo algo que temer que no seamos nosotros.
¿A qué se dedican?
Apex Syndicate es el Gremio de Cazadores, uno de los cinco Gremios Globales, que no toman partido. Su oficio:
- controlar la fauna alienígena;
- combatir contra criaturas;
- sacar biomateriales, como pieles, glándulas y garras.
Su ley es el corte controlado: matar lo necesario, dejar lo suficiente. En Ithera, el planeta templado, conocen bien a tres criaturas:
- El Ombrask, el depredador gigante y territorial de los cañones. Los mayores ejemplares registrados cazan en el núcleo acordonado de La Cicatriz, la zona donde se estrelló el Arca Aurora.
- El Rolvak, su variante pequeña y numerosa, que anida en el Vergel Pálido.
- El Lumbro, una bola blindada que vive en manada en los humedales y no ataca nunca. El gremio solo toma sus glándulas de ejemplares que ya han caído por otras causas.
El Alto Cazador Rennik lo resume: «Llevamos 46 años catalogando lo que este planeta puede matarnos.»
¿Cómo nacieron?
Antes de la guerra del Año 1, que partió a los colonos en dos bandos, el Arca tenía una Bahía de Contención Xenológica. Era un laboratorio de bioseguridad con las primeras muestras de fauna de Ithera, recogidas en órbita baja.
Cuando el Arca se estrelló, las jaulas se abrieron. La tercera noche, aquellas muestras, ya adultas y furiosas, salieron de la bahía. Causaron algunos de los peores ataques nocturnos de los Cuarenta Días de Fuego, los cuarenta días que siguieron a la caída.
El equipo de seguridad xenológica las contuvo a un coste altísimo, y los demás supervivientes le dieron su respeto en el acto. De esa noche sale la leyenda fundacional del gremio, la Primera Cacería. Fue la noche en que dejaron de ser biólogos de laboratorio y empezaron a ser cazadores.
¿Quién los dirige?
Los dirige Kestrel Vasko, «La Loba de la Cicatriz», única superviviente de la unidad de seguridad xenológica del Arca. Aquella noche la dejó cicatrizada en la piel y en todo lo demás.
- Dirige el gremio con disciplina fría.
- Desprecia sin disimulo la caza de trofeos sin propósito.
- No cree en el bien y el mal de la fauna de Ithera, solo en el equilibrio.
- Es la única líder gremial que ha rechazado en público un contrato multimillonario de la Cátedra de Ascensión. Es el alto mando de los Cenit, una de las dos facciones del sistema. Vasko lo llamó «una masacre con membrete».
¿Dónde están?
Su sede es El Aguijón, en La Cicatriz, donde están las sedes de los cinco Gremios. Es un puesto de vigilancia fortificado sobre la aleta dorsal superviviente del Arca, que mira hacia la jungla profunda. Dentro hay una sala de trofeos, curtidurías, torres de sensores de movimiento y una pared con los nombres de los cazadores caídos.
¿Qué encuentra un recién llegado?
Primero, la pared. Ningún recluta recibe su primera arma sin oír antes, en voz alta, los nombres de los cazadores caídos.
Después, el Mercado de Trofeos, que compra pieles, glándulas y garras y vende munición biológica y antídotos.
Y un aviso de la Rastreadora Voss para los novatos: «Un Lumbro no ataca ni aunque le prendas fuego al pelaje. Si encuentras una glándula, es porque algo más grande que tú ya hizo el trabajo sucio. No seas tú ese algo.»
¿Con quién se llevan bien y mal?
Las dos facciones, los Cenit y los Nadir, lo aprietan desde lados opuestos.
- Con los Cenit, buen dinero y malos encargos. La Guardia Vertical, su ejército, contrata cacerías de «despeje total» antes de cada operación de terraformación. Paga bien, pero exige exterminios que arruinan manadas enteras y, con ellas, los contratos futuros del gremio. Vasko llama a esos clientes «aficionados que pagan por sentirse depredadores».
- Con los Nadir, respeto y vetos. Sus Guardabosques, el cuerpo que vigila Ithera, conocen su ecología mejor que nadie, y hay respeto profesional. Pero sus vetos de conservación bloquean a veces la caza de especies peligrosas de verdad. Ese retraso ya le ha costado la vida a más de un cazador.
- Con The Pathfinders, rivalidad pública. Cada valle despejado arruina meses de lecturas limpias de Quill Sarn, el cartógrafo que dirige a los exploradores. En las cantinas de La Cicatriz se apuesta quién cederá primero.
Con el corte controlado, Vasko no se rinde ni al exterminio Cenit ni a la parálisis Nadir.
¿Qué guardan?
- AVISPÓN, su compi, uno de los pequeños cerebros de máquina de la Flota Aura, rescatado. Es un núcleo de perímetro que pasó treinta años solo en un yacimiento abandonado de Kharsis, el planeta árido, cazando para no apagarse. El Aguijón fue el único taller que aceptó registrarlo sin preguntar cuántos años había estado fuera de inventario. Vasko le puso el límite que hoy no se salta: corte controlado.
- Quien llega a Leyenda, su rango más alto, aspira a cuatro piezas. Son el Colmillo de la Loba, la Piel de Alfa Curada, la Feromona Sintética Vasko y el Trofeo del Cazador Legendario.

