Expediente 053Sociedad

Confianza de los Gremios y lealtad de facción

La reputación

En pocas palabras

En Aurin, la confianza que se gana un colono se apunta en dos registros que no se mezclan. Uno lo llevan los cinco Gremios, que no son de ningún bando y tratan igual a todos. El otro lo lleva la facción que el colono eligió, una vez y para siempre.

Aquí primero se cura, luego se pregunta el bando.

Sable Okoye, The PioneersFuente: biblia del universo, página 164019

¿Qué es la reputación?

La reputación de un colono se lleva en dos libros, dos registros que no se tocan:

  • El libro de los Gremios. Dice cuánto confía en un colono cada uno de los cinco Gremios, los colectivos de oficio que no toman partido. Cada Gremio lleva su cuenta por separado. Y vale igual para un Cenit que para un Nadir, las dos facciones rivales.
  • El libro de la casa. Dice cuánta lealtad ha demostrado el colono a su facción durante la Paz Fría, la tregua tensa entre las dos casas. Lo lleva su facción, y solo la suya.

La casa se elige una vez, en el Arca Custodia, la nave que registra a los colonos, y ya no se cambia. La casa rival no le lleva ninguna cuenta: para ella, el colono es un enemigo.

Cada casa enseña su libro a su manera. En El Fondeadero, la estación de los Nadir, cada rango alcanzado se marca con un hito tallado a mano en un tablón. En El Pináculo, la de los Cenit, el mismo dato sale en una pantalla fría, con gráficas de barras. Es la misma cuenta, presentada al revés.

¿Por qué no se mezclan?

Por defecto, ninguna de las dos cuentas mueve a la otra. Ésa es la garantía de que los Gremios sigan siendo neutrales.

Así, un colono puede estar a malas con su propia casa y ser bien recibido en las cinco sedes de los Gremios. Basta con que respete Ithera, el planeta sin ejércitos que gobiernan los Gremios.

¿Cómo es la escalera de los Gremios?

Cada Gremio ordena su confianza en cinco rangos:

Rango Nombre Qué supone
I Paria Precios inflados, existencias a la mitad y un solo trabajo de redención para volver a empezar
II Colaborador Precios normales, trabajos de primer nivel e insignia de tela del Gremio
III Socio Descuento, Contratos de Suministro recurrentes (encargos para reponer sus existencias), insignia metálica y acceso a la sala común de la sede
IV Especialista Más descuento, prioridad en el mostrador y la pintura o el manto del Gremio
V Leyenda El almacén que no se anuncia, un trabajo final con el alto mando del Gremio y un título permanente

Un Cenit y un Nadir pueden ser los dos Leyenda del Apex Syndicate, el gremio de los cazadores, sin conflicto alguno. Y nadie baja de Paria absoluto: siempre queda una forma de volver.

¿Cómo se llevan los Gremios entre sí?

Los Gremios se miran unos a otros. Lo que se gana con uno puede costar con otro:

  • Trabajar para The Pioneers enfría a The Forge. Los Pioneers son el gremio de los colonos; The Forge, el de los productores. Sable Okoye dirige a los Pioneers desde El Vivero, su sede. Lleva la cuenta de cada hectárea de invernadero que le disputa a la frontera de perforación de La Fragua Baja. La Fragua Baja es la sede de The Forge.
  • Trabajar para The Forge enfría todavía más a los Pioneers. Los hornos de La Fragua Baja sueltan partículas que dañan los cultivos a favor del viento. Aun así, Torvun Ekes, líder de The Forge, le manda chatarra a Okoye a cambio de verdura fresca. No consta en ningún libro.
  • Trabajar para Apex Syndicate enfría a los Pathfinders, el gremio de los exploradores. Cada valle que despejan los cazadores arruina meses de lecturas limpias de los Pathfinders.
  • Trabajar para The Vanguard, el gremio militar, molesta a los otros cuatro. Los controles y toques de queda de El Bastión, su sede, los incomodan por igual. La Coronel Ostrach, que lo manda, lo considera una virtud.
  • Trabajar para los Pathfinders no resta con nadie. Su carta fundacional los obliga a compartir sus datos con los demás.

¿Cómo son los rangos de cada casa?

El registro de facción tiene cinco rangos, que se llaman igual en las dos casas: Recluta, Operativo, Veterano, Comandante y Leyenda. Pero cada casa les da su propio título. Una es La Cátedra de los Arquitectos, la casa Cenit, la de «La luz se gana». La otra es La Concesión, la casa Nadir, la de «Lo que nadie quiso».

Rango Título Cenit Título Nadir
Recluta Recluta Vertical: la Guardia lo escolta dentro de la estación Forastero: el Círculo no lo convoca
Operativo Iniciado de la Cátedra: ha jurado el Primer Axioma Arraigado: puede pedir turno de palabra
Veterano Ascendido Menor: ha empezado la mejora cibernética Guardián del Fondeo: turnos de vigilancia y reservas a su cargo
Comandante Arquitecto Adjunto: voz, no voto, en las sesiones técnicas Voz del Círculo: voto real en la asamblea
Leyenda Héroe de la Cátedra: citado en el Día del Primer Salto Ancla Viva: invocado en cada Fondeo

Las dos escaleras pesan lo mismo, pero enseñan cosas opuestas.

  • El Cenit que sube lleva encima algo que todo el mundo ve. Son implantes en el ojo, el brazo o la columna, cada uno más visible y más dorado que el anterior. Se los aplican en la Consola de Ascensión de El Pináculo. Allí envía a cada nuevo Ascendido la Arconte-Instructora Sennir, oficial de instrucción de la Guardia Vertical, el ejército Cenit. Lo manda allí con una frase: «Sube a la Consola. No duele tanto como dicen los rumores de las cubiertas bajas.»
  • El Nadir que sube consigue algo que todo el mundo vota. Bram es el Guardaverso del Círculo, la asamblea que gobierna a los Nadir: la voz que recita sus decretos. A cada nueva Voz del Círculo le dice esto tras su primer voto: «Ya está. Ahora eres parte del ruido que decide, no solo del que escucha. Cuida ese ruido.»

¿Dónde se cruzan los dos libros?

Algunos trabajos tienen peso político, y lo avisan antes de aceptarlos:

  • Preservar La Cicatriz, la capital de los Gremios en Ithera, agrada al Círculo.
  • La caza intensiva en Ithera agrada a la Cátedra, el alto mando Cenit.
  • Un contrato de extracción en Kaldrek, el planeta frío en disputa, favorece a la estación para la que se firma.
  • Una escolta favorece a quien salga beneficiado.
  • Los trabajos de los Pathfinders no se inclinan nunca hacia ningún lado.

Y hay una regla en sentido contrario, la única. Quien profana el Armisticio pierde a la vez la confianza de los cinco Gremios, además de quedar en vergüenza ante su propia casa. Profanar el Armisticio de Ithera, el tratado que cerró la guerra, es atacar dentro de Ithera fuera de las normas.